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Descubre el bosque de cobre
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Descubre el Bosque de Cobre

La Serranía de Ronda exhibe una de las estampas otoñales más impresionantes del interior de la provincia de Málaga. Se trata del llamado Bosque de Cobre, una metáfora que alude al espectacular paisaje que la naturaleza regala cada año con la caída de las hojas de los castaños, cubriendo los montes de marrones, amarillos, naranjas y ocres.

El Bosque de Cobre se ubica fundamentalmente en el Valle del Genal, una de las tres grandes zonas geográficas (junto a la meseta y el Valle del Guadiaro) que forman la unidad paisajística de la Serranía de Ronda que, por estar situada en el corazón...

La Serranía de Ronda exhibe una de las estampas otoñales más impresionantes del interior de la provincia de Málaga. Se trata del llamado Bosque de Cobre, una metáfora que alude al espectacular paisaje que la naturaleza regala cada año con la caída de las hojas de los castaños, cubriendo los montes de marrones, amarillos, naranjas y ocres.

El Bosque de Cobre se ubica fundamentalmente en el Valle del Genal, una de las tres grandes zonas geográficas (junto a la meseta y el Valle del Guadiaro) que forman la unidad paisajística de la Serranía de Ronda que, por estar situada en el corazón del Sistema Bético, posee un marcado carácter montañoso.

En el Bosque de Cobre se encuentran los municipios de Alpandeire, Benalauría, Cartajima, Faraján, Genalguacil, Igualeja, Jubrique, Júzcar, Parauta, Pujerra y Yunquera (éste último perteneciente a la comarca limítrofe, la Sierra de las Nieves). Nos encontramos entre pequeños y preciosos pueblos blancos que aparecen salpicados por el color cobrizo de los castaños, a excepción de Júzcar, cuyas casas pintadas de azul le han merecido el sobrenombre de “pueblo pitufo”. Cualquiera de estos pueblos posee un peculiar encanto y merecen un alto en el camino durante el recorrido por esta zona.

En el paisaje destacan sus laderas llenas de castañares, que pueden recorrerse a través de diversos senderos.También se pueden contemplar estupendas panorámicas desde miradores y puntos estratégicos ubicados en los distintos municipios de la zona.

Nos encontramos, pues, con una comarca bella por naturaleza, con una amplia variedad de paisajes y ecosistemas que se deben a la complicada orografía, a la diversidad de suelos, a los valles fluviales y a la exposición a los frentes atlánticos, que garantizan un nivel de humedad óptimo para el sostenimiento de los espesos bosques de alcornoques, encinas, pinos o castaños. Por todo ello, la Serranía de Ronda ofrece muchas posibilidades para la práctica de deportes y de actividades al aire libre en un entorno que podríamos definir como uno de los más cambiantes y bellos de Andalucía.

La sinfonía del agua

La llegada del otoño supone para la Serranía de Ronda que sus ríos, arroyos y nacimientos despierten del letargo en el que se habían sumido durante el verano. De las cumbres de la Sierra de las Nieves descienden multitud de arroyos que convergen en los tres ríos principales de la comarca: el Guadalteba, el Guadiaro y el Genal. A poco que caen las primera lluvias vuelve a brotar el agua con fuerza, como es el caso del nacimiento del Benaoján, uno de los grandes afluentes del río Guadiaro.

También se nota este aspecto al otro lado de la cuenca, en el nacimiento del río Genal, en la localidad de Igualeja. Su salida de la montaña también se ha convertido en un espectáculo, aunque en este caso de aguas mucho más tranquilas. El Genal recorre los términos municipales de Igualeja, Pujerra, Parauta, Cartajima, Júzcar, Faraján, Alpandeire, Atajate, Benadalid, Benalauría, Algatocín, Benarrabá, Jubrique, Genalguacil y Gaucín.

Las abruptas laderas y el denso bosque de castaños y alcornoques hacen de este valle un auténtico paraíso para los amantes del senderismo, sobre todo en verano y en otoño. En las altas crestas calizas y desnudas de vegetación que separan las aguas del Genal y del Guadiaro es posible practicar la escalada y el ascenso por vías ferratas.