Visitas destacadas de Málaga
Salvedad hecha de los restos fenicios aparecidos en el interior del Museo Picasso, el monumento más antiguo de la ciudad es el Teatro Romano, del siglo I d.C., ubicado a los pies de la Alcazaba. De estructura semejante al de Acinipo (Ronda), conserva una parte del proscenio, una galería de entrada, restos de la orquestra y buena parte de la cávea, de 31 metros de radio y 16 de alto. Sirvió de cantera para la construcción de la Alcazaba y de cimentación para la Casa de la Cultura, edificio que fue derribado en 1995 para recuperar el antiguo monumento.
La construcción de la Alcazaba data de principios del siglo XI, pero fue a mitad de esta centuria cuando el rey Badis, de la taifa granadina, la convirtió de una de las más destacadas fortalezas musulmanas de la época, al dotarla de un triple recinto fortificado con varias torres. El interior de la fortaleza albergaba el palacio de los altos cargos musulmanes y un barrio para la servidumbre. Tras la conquista cristiana, sirvió de residencia a los Reyes Católicos y a Felipe IV.
La fortaleza estuvo abandonada durante el siglo XVIII, y a mediados del XIX se convirtió en un barrio de gente humilde. Fue declarada Monumento Nacional en 1931, y a partir de esa fecha se inicia su restauración y reconstrucción bajo las órdenes del historiador malagueño Juan Temboury y del arquitecto Guerrero Strachan. El Arco del Cristo, la Plaza de Armas, la Torre del Homenaje y los Cuartos de Granada (estancias palaciegas) son los espacios de mayor interés del recinto, al que actualmente se puede acceder por un ascensor. La Alcazaba alberga un Museo Arqueológico gracias al cual se puede realizar un recorrido histórico sobre la relevancia que ha tenido la cerámica en la ciudad de Málaga, desde la primigenia época musulmana hasta la actualidad. El horario de visitas es de 8:30 a 19:00 horas, de noviembre a marzo, y de 9:30 a 20:00 horas de abril a octubre, los lunes permanece cerrado. Para más información llamar a (+34) 952 122 020.
Conectado con la Alcazaba por un corredor que discurre entre dos murallas (coracha), el Castillo de Gibralfaro corona el monte del mismo nombre. La construcción de esta estratégica fortaleza fue iniciada a finales del siglo VIII, durante el emirato de Abderramán I. Parece ser que en la cumbre del monte existió primeramente un faro, así al menos se desprende de una anotación del siglo XII en que se lo menciona como Gebel Faruk (montaña del faro).
A partir de la toma de la ciudad por los Reyes Católicos se utilizó como guarnición militar, y en el XVIII se construyó en su interior un polvorín que hoy se ha acondicionado como centro de interpretación del monumento. Fue semidestruido durante la invasión napoleónica y reconstruido posteriormente, aunque conserva zonas de su primigenia estructura. Junto a su extraordinario valor histórico cabe destacar que desde el recinto, a cuya entrada se puede acceder en coche, se contemplan las mejores panorámicas de la ciudad.
Inmediatamente después de la conquista de la ciudad por las tropas cristianas, la antigua mezquita aljama fue consagrada bajo la advocación de la Virgen de la Encarnación, y 30 años más tarde se inició la construcción de la Catedral sobre la misma superficie que ocupaba la mezquita. El nuevo templo fue diseñado en estilo gótico flamígero, pero al hacerse cargo de las obras Diego de Siloé, éste apuesta por el estilo renacentista, pero al durar su construcción más de dos siglos y medio, al templo se le fueron añadiendo sucesivos estilos, barroco sobre todo y algo de neoclasicismo. La torre sur no llegó a concluirse y por ello la Catedral malagueña es conocida como ‘la Manquita’.
La soberbia arquitectura de su fábrica, que culmina en la fachada principal, encierra algunas de las piezas artísticas más notables de cuantas pueden contemplarse en la ciudad, como la sillería del coro, en la que entre otros artistas trabajó Pedro Mena, que es el autor de 42 tallas y de los remates. Completan el coro dos grandiosos órganos del siglo XVIII ubicados a ambos lados de la sillería.
La Catedral
Cuenta con 15 capillas y 25 altares. En el centro de la girola se halla la capilla de la Encarnación, con un suntuoso retablo neoclásico realizado en mármol. La capilla de Santa Bárbara posee un retablo gótico que perteneció a la anterior mezquita-catedral, si bien la imagen principal del conjunto es de Fernando Ortiz (1765). La capilla de la Virgen de los Reyes alberga una talla gótica de la Virgen, que fue donada por Isabel la Católica, y dos esculturas que representan a Isabel y Fernando orantes, realizadas igualmente por Pedro de Mena, del que también hay una exquisita Dolorosa en la capilla de los Caídos, que está presidida por un Crucificado de Alonso de Mena, padre de Pedro.
En la capilla del la Virgen del Rosario destaca sobremanera el gran lienzo del mismo nombre, obra de Alonso Cano y sin duda la mejor muestra pictórica de cuantas alberga el primer templo malagueño. A destacar también los dos púlpitos del siglo XVII, tallados en piedra rosada.
De la iglesia del Sagrario, aneja a la Catedral por el lado norte, destaca su portada, realizada en el siglo XVI en estilo gótico flamígero. El interior es de una sola nave con bóveda de cañón y alberga un magnífico retablo plateresco rescatado de un pueblo de Palencia.
A la izquierda de la fachada principal de la Catedral, en la plaza del Obispo, se levanta el Palacio Episcopal, un conjunto de edificios integrado por construcciones del XVI al XVIII. De su espléndida portada barroca, dividida por pilastras en cinco calles de tres pisos y rematada por una balaustrada con pináculos, sobresale la portada, realizada en mármoles blancos, rosas y grises, en cuya parte superior tiene una gran hornacina que alberga una imagen de la Virgen de las Angustias. Del patio interior, con elegantes columnas toscanas, parte una artística escalera con bóveda decorada. En la actualidad, la parte noble del palacio está destinada a salas de exposiciones.
Frente a la Puerta de los Naranjos de la Catedral se encuentra la calle San Agustín, sin duda una de las de mayor solera de Málaga y donde se ubica el Palacio de los Condes de Buenavista, una de las escasas construcciones civiles renacentistas de Málaga que data de 1520. Su severa fachada, con alguna pincelada plateresca, y su torre mirador le confieren un cierto aire de fortaleza.
Este hermoso palacio es desde octubre de 2003 el Museo Picasso de Málaga, que alberga la colección privada de Christine Picasso, cedida gentilmente a la ciudad que vio nacer al artista más representativo del siglo XX. Tras una laboriosa rehabilitación, el antiguo caserón, que también fue la sede del Museo Provincial de Bellas Artes, ha sido adaptado a su nueva función museística bajo criterios de absoluta modernidad y respeto hacia una construcción del siglo XVI. La transformación de los espacios ha sido calificada de ejemplar por expertos de todo el mundo.
La colección permanente, integrada por más de 200 obras del genial artista malagueño, está distribuida en diversas salas que conservan los magníficos artesonados mudéjares del palacio. Pinturas, esculturas, obra gráfica y cerámicas representan las diferentes etapas creativas del artista, que, definitivamente, ha vuelto a su tierra natal, y lo ha hecho en las mejores condiciones posibles en cuanto a espacio expositivo se refiere.
El Museo Picasso
Desemboca en la zona peatonal de calle Granada, y a sólo unos pasos de la pinacoteca se levanta la iglesia de Santiago, donde fue bautizado el pequeño Pablo. De su primitiva estructura mudéjar (el templo fue reformado en el siglo XVIII) se conservan dos importantes elementos: la portada tapiada y con arco conopial y la torre, de ladrillo visto con decoración almohade. Su interior está profusamente adornado con estucos, sobre todo las capillas laterales.
Unos metros más arriba de esta iglesia se abre la plaza de la Merced, característico ejemplo del urbanismo decimonónico en Málaga, donde antes se ubicaron los conventos de la Paz y de la Merced y el hospital de Santa Ana, de los que no queda rastro. En el centro de la plaza fue erigido en 1842 –once años después de ser fusilado en las playas de San Andrés por sus ideas liberales- el monumento al general Torrijos, realizado por Rafael Mitjana, quien diseñó un esbelto obelisco en cuya parte más alta lucen coronas de laurel.
En la zona norte de la plaza, en las conocidas como ‘Casas de Campos’, nació en 1881 Pablo Ruiz Picasso. La vivienda en que vino al mundo el pintor es desde 1988 la Fundación Picasso, considerada como uno de los más completos centros de documentación que existen sobre el artista malagueño. Alberga además un espacio museístico en el que se muestra sobre todo una escogida selección de obra gráfica, fotografías, cerámicas e incluso la recreación de una sala tal como debió ser la casa de la familia Picasso a finales del XIX.
Contigua a la plaza de la Merced está la de María Guerrero, de donde parte la calle Alcazabilla. En esta calle nos encontraremos con la parte trasera del Museo Picasso, el Teatro Romano, la entrada a la Alcazaba y, enfrente de ésta, el Palacio de la Aduana, uno de los más representativos edificios malagueños, proyectado a finales del siglo XVIII y acabado a principios del XIX para sustituir a la vieja aduana que se ubicaba en Puerta del Mar.
El inmueble, de estilo neoclásico y planta cuadrada, presenta una adusta fachada almohadillada. El interior gira en torno a un patio con doble pórtico rematado por una balaustrada con esculturas romanas. Después de muchos usos –fue destinado durante un tiempo a fábrica de tabacos- acabó siendo la Subdelegación del Gobierno, pero en unos años se convertirá en el Museo de Bellas Artes y Arqueológico, cuyas piezas se encuentran almacenadas por falta de un espacio adecuado donde mostrarlas. Mientras llega ese día, en la plata baja se exhiben algunas de las mejores obras de los fondos del Museo de Bellas Artes.
Junto al Palacio de la Aduana se extiende el Paseo del Parque, entre el puerto, la Cortina del Muelle y las faldas de la Alcazaba. Con una longitud de 800 metros aproximadamente y sobre terrenos ganados al mar a finales del siglo XIX, este espacio verde es más un jardín botánico que un parque al uso. En él se han aclimatado con facilidad numerosas especies arbóreas tropicales y subtropicales, inusuales en Europa –hay algún ejemplar único en nuestro continente-que llaman poderosamente la atención del visitante.
En sus glorietas, de acusado carácter romántico, se hallan los bustos de los poetas Salvador Rueda y Rubén Darío y una escultura de Jaime Pimentel que representa el típico vendedor de biznagas. Paralela al Parque discurre la avenida de Cervantes, donde se ubican tres notables edificios construidos a principios del siglo XX. El antiguo Correos, hoy Rectorado de la Universidad de Málaga y de un curioso estilo neomudéjar; el Banco de España, de un elegante neoclasicismo, y el Ayuntamiento, de un moderado barroquismo, obra de Guerrero Strachan y Rivera Vera en la que, entre otros elementos, destacan la escalera principal, la sala de plenos y el salón de los Espejos..
A espaldas del Ayuntamiento y bajo la muralla sur de la Alcazaba están los Jardines de Puerta Oscura, en el lugar donde fue hallada una antigua villa romana. Los jardines están resueltos en terrazas y caminos en zigzag para aprovechar la ladera del monte, y frente a la fachada este del Ayuntamiento se extienden los Jardines de Pedro Luis Alonso, donde se mezcla el paisajismo decimonónico con elementos hispanomusulmanes (estanque con surtidores, calles de naranjos).
El Paseo del Parque desemboca al este en la plaza del General Torrijos, en cuyo centro está la fuente de Las Tres Gracias, del siglo XIX, que anteriormente estaba colocada en la plaza de la Constitución Si continuamos por el Paseo de Reding nos encontraremos, a la derecha, con la Plaza de Toros de La Malagueta (neomudéjar del siglo XIX), unos 100 metros más adelante, el antiguo Hotel Miramar, hoy Palacio de Justicia, otro gran edificio historicista de Guerrero Strachan levantado en la década de los años 20 del pasado siglo.
De vuelta al centro de la ciudad, nos situamos en la plaza de la Marina, entre el puerto y las dos principales arterias de Málaga, la calle Larios y la Alameda. La mencionada plaza ha sido objeto de numerosas reformas, en la última de las cuales fueron descubiertos lienzos de la muralla nazarí y del muro portuario del siglo XVII, que se conservan en el aparcamiento subterráneo. Este espacio urbano está presidido por el monumento al Marqués de Larios, realizado por Mariano Benlliure. El Marqués de Larios fue el impulsor del nuevo urbanismo en Málaga, y a él se debe la construcción de la calle que lleva su nombre, que unió en línea recta la zona portuaria con la plaza de la Constitución. La calle Larios, principal vía comercial malagueña, fue diseñada por Eduardo Strachan a finales del XIX bajo los cánones de la Escuela de Chicago. Recientemente remodelada, esta vía muestra en la actualidad el más cuidado paisaje urbano de la capital.
La calle Larios desemboca en la plaza de la Constitución, antiguo mercado musulmán que fue acondicionado como plaza mayor tras la conquista cristiana. Remodelada al mismo tiempo que la calle Larios, en esta plaza se ha ubicado la renacentista (siglo XVI) Fuente de Génova, que antes se hallaba en una de las glorietas del Parque. En el frontal este de la plaza se abre el Pasaje de Chinitas, de típicos y tópicos ecos de toreros lorquianos, tablaos flamencos y cante grande.
En la fachada norte de la plaza encontramos la antigua Casa del Consulado, actual sede de la Sociedad Económica de Amigos del País, con una artística portada y un hermoso patio dieciochesco. Tanto este edificio como el contiguo Ateneo de Málaga (antigua Escuela de Artes y Oficios donde Picasso recibió sus primeras clases de pintura) y la iglesia del Santo Cristo de la Salud, ya en la calle Compañía, pertenecieron a la compañía de Jesús. La iglesia (siglo XVII) es de planta circular coronada por una gran cúpula. El templo alberga un magnífico retablo mayor (1633) y la tumba de Pedro de Mena.
Continuamos por calle Compañía hasta el callejón de los Mártires para acercarnos a la plaza y el templo del mismo nombre: la iglesia de los Santos Mártires, mandada construir por los Reyes Católicos. La obra se inició en el siglo XVI y fue muy reformada en el XVIII, por lo que su decoración corresponde al período del barroco tardío.
De vuelta a calle Compañía y en dirección oeste, hacia el río Guadalmedina, tomamos el Pasillo de Santa Isabel, paralelo al río. En el número 10 de esta calle se ubica el Mesón de la Victoria, construido en el siglo XVII sobre un antiguo caserón del XV. Desde la década de los 70 alberga el Museo de Artes y Costumbres Populares, de muy recomendable visita por reflejar, mediante unas cuidadas colecciones de utensilios, herramientas y enseres de antaño, la vida rural, minera, industrial y burguesa de la Málaga de siglos atrás.
Abandonamos el Pasillo de Santa Isabel para adentrarnos en la plaza de Arriola, donde se levanta el Mercado Central, que conserva la Puerta de las Atarazanas, es decir, de los antiguos astilleros medievales. Aunque bastante restaurada, la puerta conserva un gran arco de herradura apuntado, única muestra de un gran edificio de 5.000 metros cuadrados que en la época cristiana sirvió de arsenal, que se derrumbó tras la explosión de unos molinos de pólvora en el XVII. Tras su reconstrucción fue dedicado a hospital y ya en el siglo XIX se destinó a Colegio de Cirugía e incluso a cuartel de artillería, hasta que en 1868 se decidió demolerlo, menos la puerta sur, para edificar un mercado.
Fuera del casco histórico pero ensamblado en el entramado urbano se halla el Santuario de la Virgen de la Victoria, que inicialmente fue una ermita construida en el lugar donde Fernando el Católico levantó su campamento para preparar la toma de Málaga. En el siglo XVII la ermita fue sustituida por una iglesia barroca costeada por el conde de Buenavista.
En el interior del templo destacan el camarín de la Virgen, de exuberantes yeserías rococós mezcladas con ángeles, motivos vegetales y símbolos marianos, y la cripta de los condes de Buenavista, de un tétrico dramatismo, donde resaltan las yeserías blancas sobre fondos negros, elementos que le confieren un cierto tono de macabra teatralidad.
A la salida de Málaga por la autovía de las Pedrizas (A-4; N-331) hay una indicación que señala el acceso a la Finca de la Concepción, sin duda uno de los mejores jardines tropicales de Europa. Construida en el siglo XIX por los marqueses de Casa Loring, quienes edificaron en el lugar un palacete de gusto clásico, la finca cuenta con una riqueza forestal fuera de lo común y entre la que se distribuyen puentes, pequeñas cascadas y un esbelto templete de estilo dórico. El conjunto, donde se han rodado innumerables películas, fue declarado Jardín Histórico Artístico en 1943 y ha sido adquirido por el Ayuntamiento de la ciudad.
El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, CAC Málaga, es uno de los nuevos museos que posee la ciudad (se inauguró en 2003) y desde su apertura se convirtió en referente de las artes visuales y plásticas en la provincia y en Andalucía. El CAC es, además, un centro de reflexión acerca del arte contemporáneo y su relación e implicación con el mundo de hoy, así su colección abarca desde el último tercio del siglo XX hasta la actualidad. El centro es un espacio dinámico, abierto e innovador que mira de tú a tú a las más diversas propuestas y que posee una colección permanente de más de cuatrocientas obras de los más prestigiosos artistas. Sus exposiciones se acompañan de conferencias, talleres, seminarios y distintas actividades, acentuando el carácter vivo de la institución. El CAC Málaga está situado en la calle Alemania 2. Su página web es www.cacmalaga.es y el teléfono de contacto (+34) 952 120 055.
Los amantes del enoturismo tienen en el Museo del Vino de Málaga la oportunidad de conocer de primera mano los caldos con denominación de origen que existen en la provincia. El edifico del museo ocupa el Palacio de Biedmas, un edificio del siglo XVIII completamente rehabilitado y situado en el centro histórico de la ciudad. Las salas del museo están compuestas por un centro de interpretación, una sala de cata, un aula de formación y una tienda, además en su interior aloja la sede del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga. El Museo del Vino de Málaga promueve la formación y la difusión de todas las técnicas de elaboración, conservación y mejora de los caldos malagueños. El Museo del Vino se encuentra en la plaza de los Viñeros 1. Su teléfono de contacto es (+34) 952228493 y su página web www.museovinomalaga.com.
Museo Carmen Thyssen Málaga. La colección de Carmen Thyssen está ubicada en el Palacio de Villalón, una edificación palaciega del siglo XVI, situado en la calle Compañía cerca de la Plaza de la Constitución. La colección permanente de este museo está compuesta por 230 obras que representan de una manera sublime y coherente el arte español del siglo XIX, particularmente la pintura andaluza. El museo ofrece un atractivo programa de ex¬posiciones temporales, consagradas al siglo XIX, completadas por actividades culturales y educativas.
El Museo de la Semana Santa está instalado en parte del antiguo Hospital de San Julián, un emblemático edificio de finales del siglo XVII, actual sede de la Agrupación de Cofradías ocupando las estancias que circundan el patio principal del mismo, dedicando unos mil metros cuadrados a la exposición donde se ha desarrollado un programa centrado en la explicación más que en la simple exposición de elementos procesionales.La celebración de la Semana Santa en Málaga supone un acontecimiento donde se aglutinan aspectos antropológicos, artísticos, culturales, etc. y la expresión de una religiosidad popular.
El Museo de la Semana Santa de Málaga se estructura en seis salas distribuidas en las dos plantas del edificio, mostrando por medio de numerosas piezas del patrimonio procesional de las Cofradías de Semana Santa de Málaga -tronos, imágenes, carteles, bordados, piezas de orfebrería junto con elementos audiovisuales- el fenómeno cofrade en nuestra ciudad.
El Museo Revello de Toro está concebido como un espacio expositivo dotado de la más moderna tecnología. Su objetivo primordial es la exposición permanente de las obras cedidas a Málaga por el afamado retratista y pintor figurativo Félix Revello de Toro. Más de un centenar de ellas, entre óleos, bocetos y dibujos se muestran al público en las seis salas dispuestas para albergar la colección permanente que ha sido ordenada siguiendo criterios temáticos. Las salas 1 y 2 albergan el "Revello íntimo", mostrándose sus retratos familiares así como obras de pequeño formato muy queridas por el pintor, las naturalezas muertas y sus cuadros dedicados a los niños. En las salas 3 y 4 están colgadas obras de gran formato con sus famosas "Figuras femeninas" donde expresa su peculiar estética y visión de la belleza a través del rostro y del cuerpo de la mujer. Finalmente, en las salas 5 y 6, dispuestos en grandes vitrinas integrales de concepción y diseño novedoso, se muestra su labor como dibujante virtuoso, así como sus bocetos a lápiz y al óleo. El Museo cuenta también como atractivo indudable el propio inmueble que lo alberga, la última Casa-taller del imaginero Pedro de Mena, exquisita y cuidadosamente restaurada y un centro de interpretación sobre el mismo con una mesa interactiva y un documental sobre su vida y su obra con un final sorprendente.
Museo de Arte Flamenco. Exhibe más de 5.000 piezas, entre ellas una colección de más de 2.500 discos, una de las más importantes de España con algunos ejemplares del siglo XIX. También se pueden ver más de 40 guitarras, algunas con más de dos siglos; aparatos reproductores; carteles; mantones de Manila; batas de cola, obras de arte fechadas en los siglos XIX y XX e importantes fondos bibliográficos sobre flamenco.
Museo del Vidrio y del Cristal. Situado en una casona del Siglo XVIII, cuidadosamente restaurada, donde podemos recorrer la historia de la humanidad a través del cristal. Colección privada de más de 3.000 piezas de cristal de numerosas épocas, acompañada por una importante representación de obra pictórica, mobiliario, objetos de decoración y decorados que corresponden fielmente a cada período histórico al que representan.
Museo Automovilístico de Málaga. Ubicado en un edificio emblemático de la ciudad, La Tabacalera, esta antigua fábrica de tabacos que data de 1927 y recientemente rehabilitada es un moderno espacio que muestra una inédita colección de vehículos, sombreros, obras contemporáneas y motores customizados, única en el mundo. En 6.000 m2, 90 exclusivos vehículos ilustran la evolución de la automoción y de la sociedad en diez salas temáticas que desarrollan un nuevo concepto: El automóvil como obra de arte y en el que la moda ocupa un destacado lugar. Una visita que no debe perderse, le sorprenderá.
Museo del Fútbol Club de Málaga. El museo & Tour MCF se encuentra en las instalaciones del Estadio La Rosaleda, donde se puede disfrutar y conocer al Málaga C.F., viviendo los secretos del estadio y convirtiéndote en el protagonista.
Museo Casa de Muñecas: Ubicado en un edificio restaurado del Barroco malagueño del siglo XVIII, junto a la Plaza de la Merced. Consta de siete salas. Destaca una collección andaluza del siglo XIX; además de otros juguetes como muñecos de mediados de siglo, la maqueta de un tren de mercancías. Se puede observar desde una casa mallorquina del año 1850 -la más antigua- a una casa alemana del 1970.
Museo Interactivo de la Música: La colección de este museo, uno de los pocos que permiten a sus visitantes interactuar con las obras expuestas para aprender experimentando, está compuesta por cuatrocientos instrumentos en exposición y más de mil en su totalidad. Se trata de una de las colecciones privadas más completas de Europa., recopilada por el investigador malagueño Miguel A. Piédrola Orta.
Museo Aula del Mar Alborania: Este Museo tiene como objetivo dar a conocer la riqueza y la gran variedad de vida marina que alberga el mar de Alborán invitando a la inmersión en el mundo submarino conociendo a sus moradores, desde los microorganismos marinos, grandes cetáceos, el arte y los oficios del mar, en la vida de los tiburones... Mediante audiovisuales multimedia e interactivos, maquetas, paneles gráficos, publicaciones y actividades guiadas, la visita al Centro se transforma en un viaje de descubrimiento del mar de Alborán. En la zona de acuarios y especies vivas se encuentra el Patio de las Tortugas, donde conviven ejemplares que están en fase de recuperación antes de devolverlas al mar.
La Sala de Acuarios alberga especies típicas del mar de Alborán. Entre los ecosistemas reproducidos se albergan más de 100 especies.
Museo del Patrimonio Municipal: Se trata de un proyecto museológico concebido para explicar la ciudad y sus valores de identificación. El recorrido comienza con piezas documentales que muestran la creación del primer Ayuntamiento en 1.487 y la conversión de Málaga como ciudad castellana y cristiana. En las restantes salas se exhiben obras plásticas de los siglos XIX y XX se seleccionadas de la colección municipal por las posibilidades que tienen de establecer recorridos que introduzcan al visitante en esos valores identificadotes del lugar. Una realidad que pone en valor y difunde lo mejor de las más de 4.000 obras que componen la colección del Ayuntamiento.