Naturaleza
El Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo comienza donde la
Sierra de Almijara hunde su pie en el Mediterráneo. La declaración
de Parque Natural por la Agencia de Medio Ambiente se produjo en 1989, y cuenta
con una extensión de 375 hectáreas incluyendo un kilómetro
mar adentro. Es una zona de gran valor ecológico tanto por la diversidad
de especies que en ella se asientan como por la variedad de sustratos y regímenes
de corrientes en sus aguas, que mantienen una rica flora y fauna marinas.
En la zona de los acantilados hay numerosas calas de gran belleza, como la
de El Cañuelo, grande y frecuentada, a la que se puede acceder por un
carril de menos de un kilómetros que sale a 400 metros del punto kilométrico
302 de la N-340. Muy cerca están las calas de El Pino, arenosas y separadas
por unas rocas desprendidas. Una de las mayores calas del paraje es la de Las
Arberquillas, unida a la playa del Molino de Papel por los restos de una torre
vigía. Se puede acceder a ella a través de un carril situado en
el punto kilométrico 299 de la N-340.
En la zona más occidental se encuentran las playas de Maro, de fácil
acceso, y la de La Caleta, resguardada por los acantilados y la vega de Maro.
La Delegación de Medio Ambiente ha puesto en marcha un servicio de transporte
en todoterreno para facilitar el acceso a estas calas.
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