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Turismo Temático: Náutico
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Siguiendo en la misma dirección costera, dejando atrás el municipio de Estepona, se llega hasta Marbella, punto de referencia en el marco del turismo náutico. Y es que tan sólo en esta localidad se hallan enclavados cinco puertos, cuatro de los cuales están catalogados como deportivos. Destaca, entre ellos, el puerto José Banús, mundialmente conocido no sólo por su infraestructura marítima, sino por ser también una de las áreas más selectas y exquisitas de toda Europa. Urbanizaciones de lujo, exclusivas ‘boutiques’, locales de moda y establecimientos en los que exhiben los productos de las firmas internacionales más reconocidas confieren a esta marina, con algo más de novecientos amarres, un ‘glamouroso’ aspecto que le ha valido para convertirse en una de las joyas de la corona de la ciudad marbellí y punto referencia internacional.
En el mismo centro de la localidad, junto al paseo marítimo, se encuentra el Puerto Deportivo de Marbella, que dispone de 377 amarres, mientras que algo más al levante se hallan emplazados el de Cabopino (169 puntos de atraque y a 10 kilómetros de Marbella) y Marina La Bajadilla (266 puntos de amarre); este último, pese a que fue concebido como puerto pesquero, fue reconvertido hace unos años en recinto de recreo, dada la alta demanda de puntos de atraque existente en este municipio. Los tres enclaves presentan características bien distintas, ya que mientras el primero se sitúa justo en la franja litoral hacia la que mira el núcleo urbano, los otros dos se ubican en zonas más o menos alejadas del centro de Marbella. El de Cabopino, además, destaca por su privilegiado emplazamiento, en una playa custodiada por grandes dunas de arena blanca de alto valor ecológico.
Continuando la travesía en dirección a la zona oriental, se llega hasta el Puerto Deportivo de Fuengirola, en el eje del paseo marítimo de la localidad. Con sus algo más de doscientos veinte atraques y una incesante actividad comercial, este recinto se configura como una marina de tamaño medio que ha sabido erigirse en una de las zonas más atractivas para los visitantes que cada año, en cualquier época, llegan a la Costa del Sol.
Ya en Benalmádena, municipio que ha sabido compatibilizar perfectamente el crecimiento urbanístico en torno a la costa con el desarrollo del núcleo urbano del interior en el que descansan sus orígenes, se halla un puerto deportivo cuya extraordinaria belleza y singularidad le han llevado a recibir el reconocimiento de ‘Mejor Marina del Mundo’ en dos ocasiones. No es para menos; está diseñado en torno a islas artificiales en las que se levantan lujosos edificios de viviendas, oficinas y locales comerciales que parecen salir del mar para dibujar el entramado de una onírica ciudad marítima que no descansa ni de día ni de noche. El Puerto Deportivo de Benalmádena cuenta con 1.000 puntos de atraque.
Manteniendo el rumbo hasta llegar a la capital malagueña, el navegante descubre otros dos puertos deportivos, el Real Club Mediterráneo de Málaga y El Candado. El primero, adscrito a un prestigioso club con más de un siglo de historia del que ha salido una pléyade de campeones en disciplinas deportivas como la vela, se configura como el puerto con menor número de puntos de atraque de la provincia (apenas veinticinco). El segundo, vinculado a un club social con gran tradición en Málaga y con algo más de doscientos puntos de amarre, se caracteriza por situarse próximo al extremo oriental del término municipal de la capital y por disponer de una excelente playa contigua.
El periplo náutico concluye en Vélez-Málaga. La capital de la comarca de la Axarquía dispone del único puerto deportivo que existe en la Costa del Sol Oriental, unas instalaciones con más de trescientos amarres que le confieren al municipio en el que se ubica un carácter marítimo por excelencia. Su proximidad a otras importantes localidades costeras, como Rincón de la Victoria o Nerja, con sus espectaculares acantilados, lo convierten en un punto estratégico para el desarrollo de actividades relacionada