La Costa del Sol no ha sido ajena al auge que ha venido experimentando en los últimos años el turismo de salud y belleza. No es de extrañar; también en este segmento Málaga ha sido pionera en múltiples aspectos, y así lo corroboran las instalaciones dedicadas a la mejora de la salud y al culto al cuerpo que se extienden por casi toda la provincia. Desde históricos balnearios hasta los más novedosos centros de talasoterapia e hidroterapia, pasando por innovadores ‘spa’ y clínicas de reconocido prestigio internacional, engrosan una oferta que convierte a la Costa del Sol en un destino único también en esta faceta.

En la comarca del Guadalteba, a algo más de cincuenta kilómetros de la capital malagueña, se encuentra el Balneario de Carratraca, cuyas aguas termales lo convirtieron, ya en el siglo XIX, en una de las más conocidas estaciones de verano de todo el mundo. Junto a su pequeño hotel, El Príncipe, mandado construir por el Rey Fernando VII, el histórico recinto configura un completo complejo situado en una bella población que se dibuja entre las montañas, a más de quinientos metros sobre el nivel del mar.
También a unos cincuenta kilómetros de la capital, pero esta vez en la Sierra de las Nieves, se localiza el Balneario de Tolox, que desde que fuera inaugurado en 1871 ha mantenido su actividad de forma ininterrumpida. Eso sí, a lo largo de su existencia ha sido sometido a diversas actuaciones de acondicionamiento y mejora, tanto en sus infraestructuras como en los equipamientos con los que cuenta. Este centro, especialmente indicado para enfermedades respiratorias y conocido por ser el primero del mundo en cuanto a ocupación infantil, cuenta con un hotel en el mismo recinto.
Sin embargo, no son éstos los únicos municipios malagueños que disponen de aguas con propiedades curativas. Otras localidades de la provincia, como Periana, también cuentan con recursos hídricos dotados de tales características. En el citado pueblo de la Axarquía esos recursos fueron descubiertos en tiempos ancestrales, aunque no fue hasta principios el siglo XIX cuando los denominados Baños de Vilo volvieron a vivir un gran esplendor. Hace unos años, el Ayuntamiento del municipio se hizo con su propiedad, para acometer las obras pertinentes que conviertan a los antiguos baños árabes en un moderno balneario que ofrecerá también servicio de alojamiento y restauración.
En otros puntos de la Costa del Sol, como Casares, también se pretende sacar provecho turístico a las aguas con indicaciones terapéuticas. En este caso, se trata de los Baños de la Hedionda, donde se prevé construir una clínica-balneario privada y unos baños públicos que permitirán al pueblo seguir disfrutando de las ventajas de este histórico manantial.
En cualquier caso, el turismo de salud y belleza en la provincia de Málaga no se circunscribe únicamente a los baños o balnearios históricos. La iniciativa privada, siempre atenta a las necesidades y exigencias de la demanda, viene desde hace años materializando proyectos que contribuyen a la diversificación de esta oferta, que se ha tornado en un complemento de primer orden para un buen número de visitantes que llegan a la Costa del Sol atraídos por cualquiera de sus excelencias.