El hallazgo de este monumento, conocido también como la ‘Catedral natural de la Costa del Sol’, hace ya casi medio siglo ha contribuido de una manera decisiva a que Nerja se encuentre en el punto de mira del turismo internacional.

Descubierta en 1959 por un grupo de amigos del lugar, la gruta se encuentra a menos de un kilómetro de distancia del litoral y sobre un promontorio que se eleva a unos 200 metros sobre el nivel del mar, muy cerca del casco urbano de Nerja. La zona que de la cavidad se visita tiene una longitud de 700 metros y una superficie de 140.000 metros cuadrados. Existen otras galerías de mayores dimensiones que permanecen cerradas al público por su difícil acceso y porque en ellas continúa investigando un equipo de especialistas que ya ha publicado algunos de sus más interesantes hallazgos.
De las numerosas salas que integran la enorme estancia subterránea (de las Columnas de Hércules, de la Montaña, de la Arena, de la Cabra Hispánica, de la Inmensidad, del Belén, de la Cascada…), destaca la del Cataclismo, la más amplia de la cueva, presidida por una enorme columna de 45 metros de altura, 20 de diámetro y 64 de perímetro, recogida en el Guinnes como la mayor columna del mundo. En la sala del Ballet se celebra todos años, en el mes de julio, el Festival de Música y Danza por el que pasan los más aclamados artistas internacionales.

En un lugar adecuado del interior de la gruta hay instaladas varias vitrinas donde se exponen piezas arqueológicas de inestimable valor. En algunas estancias se han encontrado pinturas rupestres que, según el profesor Sanchidrián Torti, constituyen un ‘santuario’ solutrense. Se perciben dos tipos de iconografía: bestiaje (équidos y cérvidos) y abstracta, de motivos curvilíneos. Cabe destacar también la ‘capilla monotemática magdaleniense’, ya en las galerías altas, donde se encuentran el ‘santuario de los delfines’ y algunos ejemplos de arte post-paleolítico con figuras antropomórficas en actitud de danza. De otro lado, los restos humanos encontrados pertenecen al hombre de Cromagnon.
Si bien estos hallazgos son, en el plano científico, de un extraordinario valor, lo que verdaderamente cautiva al visitante no especializado es la grandiosidad de la cueva, la belleza de las formaciones de estalactitas y estalagmitas y, en muchas ocasiones, las formas antropomórficas que la naturaleza parece haber esculpido en la piedra. Las medidas monumentales de algunas de sus salas, verdaderamente impactantes, generan invariablemente las más diversas exclamaciones entre los visitantes.
El horario de visita es de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 18.30 horas en horario de invierno, y de 10.00 a 19.30 horas, de manera ininterrumpida en horario de verano (julio y agosto). El 1 de enero y el 15 de mayo permanecerá cerrado. El teléfono de contacto es el 952 52 95 20 y la página web
www.cuevadenerja.es.
Al estar situada la Cueva de Nerja junto a la localidad del mismo nombre, en plena Costa del Sol, no hay más que tomar la autovía del Mediterráneo (A-7; N-340) para, desde cualquier punto del litoral malagueño, llegar a esta localidad, teniendo en cuenta que ha de seguirse la dirección Motril-Almería. En la misma carretera, sin necesidad de adentrarse en el pueblo, aparece la indicación de la Cueva de Nerja.