La Constitución de 1978 establece que el Estado español es aconfesional y por lo tanto ampara legalmente la libertad religiosa de los ciudadanos. La Carta Magna no vino sino a normalizar los usos y costumbres que en lo tocante a religión ya había asimilado el país años atrás, sobre todo tras la a fluencia masiva de turistas, muchos de los cuales, aun realizando estancias cortas, demandaban los servicios religiosos propios de su credo.

Como otros muchos países europeos, España es fundamentalmente católica, pero a la vez respetuosa al máximo con las creencias que históricamente le han sido ajenas en materia de religión, y la prueba de ello está en la cantidad de centros religiosos no católicos que existen a lo largo y ancho de su geografía, sobre todo en aquellas zonas donde la población extrajera, ya sea turista o residente, es más numerosa.
En la Costa del Sol y, por extensión, prácticamente toda la provincia de Málaga, casi todas las iglesias cristianas disponen de centros donde se celebran los cultos correspondientes a cada una de ellas. Pero conforme el turismo ha ido internacionalizándose, aparte de los de las distintas iglesias cristianas, han ido surgiendo sedes de otras raíces religiosas distintas del cristianismo, como es el caso del budismo o el islamismo, sin olvidar la otra gran religión monoteísta: el judaísmo.
Puede decirse por lo tanto, que cualquier turista que venga a la Costa del Sol, sea cual sea su religión, va a poder contar con un centro al que acudir para realizar sus prácticas religiosas.

Como es natural, y dada la tradición en la zona, el número de templos católicos es muy superior al de otros credos, de tal modo que en todos los pueblos de la provincia de Málaga, por pequeños que estos sean, tienen como mínimo una iglesia, y en función de la extensión y del número de habitantes del municipio, los templos se multiplican hasta alcanzar en algunos casos cifras poco menos que sorprendentes.
Aparte de las iglesias católicas, cabe destacar los centros de la Iglesia evangelista, que se reparten entre Alhaurín de la Torre (de Filadelfia), Álora, Fuengirola (Evangelical Christian Fellowship), Estepona, Marbella (seis centros), Mijas, Rincón de la Victoria (dos centros), Ronda, Nerja y Villanueva del Trabuco.
Los Testigos de Jehová tienen a su disposición centros y salones en Alameda, Alhaurín de la Torre, Álora, Archidona, Benalmádena, Coín, Cártama, Cómpeta, Manilva, Marbella (dos centros), Ronda y Torremolinos (dos centros).
Centros protestantes hay en Alhaurín el Grande, Benalauría y Coín, mientras que en Antequera existe un centro de Manantiales de vida y en Málaga una iglesia bautista. Más recientes son los centros budistas de Vélez Málaga, Málaga y Benalmádena, donde ha sido construida una espectacular stupa.
Los centros islámicos están centrados en Marbella y Fuengirola, donde existen dos grandes mezquitas, y Málaga, donde no hay mezquita pero sí un centro islámico, así como también hay una sinagoga en Marbella.
A tenor de los expuesto, el visitante que pasa sus vacaciones en la provincia de Málaga puede conciliar perfectamente su descanso o la práctica de sus aficiones favoritas con el cumplimiento de sus preceptos religiosos, sean estos cuales sean. En definitiva, tiene la opción de cuidar tanto su cuerpo como su espíritu.