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Turismo de golf
El deporte que más ha prosperado en la Costa del Sol es el golf, al menos así lo pone de manifiesto la existencia de más de 50 campos, la mayoría de ellos con una zona residencial contigua para mayor comodidad de alojamiento de los deportistas y ubicados en la zona occidental, que presenta la mayor concentración de campos de golf de la Europa continental, sin duda porque la bonanza climática (300 días de sol al año) permite la práctica de este deporte con mayor asiduidad que en otros lugares.
De la excelencia de los campos de golf malagueños da fe el hecho de que algunos de ellos han sido elegidos para la celebración de los campeonatos más influyentes del calendario internacional, como la Ryder Cup, The World Championship, Open de España o Volvo Masters. Además, a la tradicional oferta de campos de golf en la zona costera, en los últimos años el interior de la provincia se ha incorporado con fuerza a este deporte y no son ya pocos los que hay realizados y mucho más los proyectados.
Turismo activo
Los hábitos sociales han impulsado de tal manera la preocupación por la salud y el bienestar que, desde hace bastante tiempo, pocas son las actividades que se realizan que no incluyan el ejercicio físico como parte fundamental de cualquier sistema de vida, algo que, inmediatamente, ha tenido repercusión en el ámbito turístico, puesto que cada vez más, el turista elige un destino en función de la posibilidad que éste le ofrezca de poder practicar su deporte favorito o iniciarse en alguno nuevo.
En este sentido, la Costa del Sol ofrece un abanico de posibilidades tan extenso que, hoy por hoy, muy pocas zonas turísticas puede aproximársele. Dejando aparte el golf, que, dada la enorme proyección alcanzada por este deporte constituye en sí mismo un segmento turístico, el tenis, el padel, el badminton y el squash se han erigido entre las prácticas deportivas más usuales. En consecuencia, la planta hotelera de la Costa del Sol –todos los hoteles de cuatro y cinco estrellas y muchos de tres- disponen de instalaciones propias para este tipo de deportes, por lo que el cliente no tiene por qué salir del recinto hotelero en busca de una pista donde jugar una partida.
En esos mismos hoteles de nivel medio-alto, el cliente puede encontrar un gimnasio en el que fortalecer músculos y eliminar calorías bajo la vigilancia de monitores y fisioterapeutas, amén de otros espacios –por lo general entre jardines o en la propia playa- donde practicar ejercicios colectivos de gimnasia rítmica.
La hípica es otra de las modalidades deportivas por las que ha apostado fuertemente la Costa del Sol, y buena prueba de ello son las recientes instalaciones de la Escuela Ecuestre de la Costa del Sol, en Estepona, y el Hipódromo de la Costa del Sol, en Mijas, que han contribuido a que Málaga comparta con Jerez de la Frontera (Cádiz) la hegemonía de todo lo relacionado con el caballo.